"Leo (por Messi), te buscan a vos", le dicen sus compañeros cuando canchallena.com lo espera para la producción fotográfica.
"Lucas, Lucas, una fotos más", le piden los 20 hinchas argentinos que se acercaron al Sports & Rugby Institute de esta ciudad, donde los Pumas se preparan para el partido de mañana ante Georgia, que puede darle al seleccionado la clasificación a los cuartos de final de la Copa del Mundo, y no se van sin la imagen de uno de los grandes protagonistas desde que el plantel está en Nueva Zelanda.
Lucas es González Amorosino, el héroe de la victoria argentina ante Escocia, que dejó al conjunto nacional con buenas posibilidades de pasar de rueda en el Mundial y generó una gran repercusión en nuestro país, al punto que esa conversión quedará en la galería grande del rugby nacional.
Es la primera vez que González Amorosino, de 26 años, atiende a la prensa después de la noche de Wellington, en la que dejó su marca. Primero, firma un autógrafo que viajará directo a la zona Sur del Gran Buenos Aires, más precisamente a Pucará, donde surgió. Lo espera la prensa escrita, la televisión, hay un periodista extranjero que se acercó hasta la práctica y sólo lo entrevistó a él. Sin embargo, Lucas prefiere mantener el perfil bajo. Cuenta que celebró en la noche del try con sus seres queridos, pero que al día siguiente pasó la página. "Cuando sea viejo, lo voy a disfrutar con alegría, ahora no tengo tiempo", dice este joven desfachatado, que ante Georgia volverá a ser titular, como ya lo fue contra Rumania, día en que también apoyó en el in-goal contrario.
González Amorosino acepta y accede a hacer jueguito con la pelota de rugby para recordar sus tiempos de futbolista, aquel momento en que eligió el rugby en lugar de ser profesional de la N° 5 cuando estaba en inferiores. A los 16 años, jugaba en Lanús como enganche, tras pasar también por Independiente y Brown de Adrogué. Entonces, optó por la ovalada por sus amigos en lugar de comenzar una carrera en el fútbol. Joven divertido, es uno de los más bromistas del plantel. Se destaca jugando al truco, en el que comparte equipo con Agustín Gosio y Santiago Fernández. "Les ganamos a todos", confiesa, quien también se prende al Play Station. A la hora de la música, se considera un romántico, por eso en su habitación suenan Ismael Serrano y Ricardo Arjona. - ¿Cómo viviste esta semana, después de lo que se generó por tu try?
- Fue igual que todas. Lo disfruté ese día con mi familia y mis amigos. Comimos en el último piso del hotel en Wellington y, al día siguiente, lo borré. Empezamos a entrenarnos otra vez de cero. Se vive así, semana a semana. Cuando sea viejo voy a recordar el try con alegría, ahora no tengo tiempo. - ¿Recibiste muchos mensajes?
- No tantos. Me enfoqué más en mis seres queridos, en mi familia, los amigos y los Pumas. Hace tres meses arrancamos solos a entrenarnos. Por ahí, la gente no confiaba mucho y nosotros seguimos con la misma expectativa. - ¿Te llegó toda la repercusión que generaste en la Argentina?
- No leí mucho los diarios, pero hablé con mi mamá y me comentó un poco cómo se vivía todo. Me puse muy contento por mis abuelos, mi familia, los amigos, el club. Me quedé con eso. - ¿Pensás en otro try maradoniano, como lo definieron muchos de tus compañeros?
-Ojalá pueda hacer otro try por el equipo, no importa si será maradoniano, o no. Marcar para un wing o un fullback es como cuando un N°9 goleador la mete y tiene más confianza. Nos alimentamos de eso. - ¿Es especial volver a ser titular?
- Me pone muy contento. Ojalá pueda devolverle la confianza al entrenador. Quiero salir a jugar y darle seguridad al equipo. No por haber marcado tries contra Escocia y Rumania tengo que volver a hacerlo. A veces, sale; otras, no. No siento esa presión. Ojalá que se dé por el bien del equipo, si no aportaré desde donde pueda. - En el plantel, hay 20 jugadores que están disputando su primera Copa del Mundo, ¿cuánto vale para ustedes una clasificación a cuartos de final?
- Justo hablábamos de eso con algunos de los chicos. Llegar a cuartos de final de un Mundial para la mayoría de nosotros, que estamos jugando nuestro primer Mundial, es lo máximo. Siempre aspiramos a más, pero primero hay que pasar de rueda. El grupo está muy bien. Si seguimos en el torneo, toque Francia o Nueva Zelanda es lo mismo, porque tenemos confianza en nuestro equipo. - ¿Qué es por ahora lo mejor que te llevás de Nueva Zelanda?
- El grupo, que es algo impresionante. Me quiero quedar a vivir acá, seguir el mayor tiempo que pueda, porque cada día desde que me levanto lo disfruto mucho. - Esperamos mañana otro try tuyo en el final.
- Ojalá que esta vez se defina mucho tiempo antes y con bonus.
Fuente La Nacion |